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Métricas ESG: qué son, por qué y cómo utilizarlas

Métricas ESG: qué son, por qué y cómo utilizarlas

22 de abril de 2026

Lea la versión resumida con la siguiente indicación:

La medición del desempeño en materia de sostenibilidad se ha convertido en un requisito fundamental para las organizaciones. Las obligaciones de información reglamentarias, los programas de proveedores y los informes para inversores se basan en datos claros y coherentes que respalden lo que las organizaciones afirman estar haciendo. Pero los datos brutos por sí solos no son suficientes. Deben estar estructurados y lo suficientemente coherentes para poder realizar un seguimiento, compararlos y presentar informes con confianza. 

Los indicadores ESG proporcionan esa estructura. Son la base de la elaboración de informes de sostenibilidad y de la gestión del rendimiento. Este artículo analiza qué son las métricas ESG, cómo elegir las adecuadas y cómo aplicarlas en tu organización.

Puntos clave

  • Los indicadores ESG son valores procesados y estructurados derivados de datos brutos. Son fundamentales para el seguimiento y la presentación de informes sobre el desempeño en materia de sostenibilidad.
  • Los mejores indicadores ESG reflejan los riesgos reales de tu organización, no solo las tendencias del momento.
  • La falta de datos, los equipos aislados entre sí y los cambios en la normativa son los obstáculos más habituales a la hora de realizar correctamente la medición de los criterios ESG.
  • Las empresas que tratan los indicadores ESG con el mismo rigor que los datos financieros están mejor preparadas para gestionar el riesgo y demostrar sus avances.

¿Qué son las métricas ESG?

Los indicadores ESG son valores específicos y cuantificables que reflejan el desempeño de una organización en materia medioambiental, social y de gobernanza. Se utilizan para hacer un seguimiento de los avances, fijar objetivos, informar a las partes interesadas y tomar decisiones. A diferencia de los datos ESG sin procesar, los indicadores ESG están centrados en aspectos concretos y suelen estar estandarizados, por lo que pueden presentarse de forma coherente a lo largo del tiempo y entre distintas entidades.

Piensa en los indicadores como el producto final de los datos ESG. Se parte de datos sin procesar, como facturas de servicios públicos o informes de auditoría, y se convierten en valores estructurados. Por ejemplo:

  • las lecturas de consumo de suministros se convierten en toneladas de CO₂ emitidas al año
  • Los registros de formación de RR. HH. se convierten en un porcentaje de empleados que han superado la formación sobre ética

Estos valores son los que se incluyen en los informes, paneles de control y cuadros de mando de ESG. Algunas métricas son absolutas, como el consumo total de agua consumo o el número de incidentes de seguridad. Otras se basan en la intensidad, como el consumo de energía por metro cuadrado o las emisiones por unidad de ingresos. Ambos tipos tienen su función, dependiendo de lo que se necesite medir y a quién se le presente el informe.

En resumen, los indicadores ESG toman datos no estructurados sobre sostenibilidad y los convierten en información que se puede seguir, comparar y utilizar.

Métricas ESG cuantitativas frente a cualitativas

Los indicadores ESG suelen clasificarse en dos categorías:

  • Los indicadores cuantitativos expresan el rendimiento en forma de cifra. Las emisiones totales de CO₂, las tasas de lesiones y los índices de superación de las auditorías de proveedores son todos indicadores cuantitativos. Son relativamente fáciles de seguir a lo largo del tiempo y de verificar mediante auditorías.
  • Los indicadores cualitativos reflejan lo que las cifras no pueden expresar. Evalúan la existencia o la calidad de las políticas, los procesos y las estructuras de gobernanza. Algunos ejemplos son si existe un código de conducta para proveedores, cómo están estructurados los mecanismos de reclamación o cómo supervisa el consejo de administración el riesgo climático.

Ambos aparecen en los informes ESG, a menudo de forma conjunta. Los indicadores cualitativos aportan contexto en materia de gobernanza y cuestiones sociales, donde las medidas numéricas por sí solas no ofrecen una visión completa de la situación.

Datos ESG, métricas ESG e indicadores clave de rendimiento (KPI) ESG: diferencias fundamentales

Estos términos suelen utilizarse indistintamente, pero representan distintas fases del proceso de recopilación, tratamiento y uso de la información sobre sostenibilidad.

  • Datos ESG: Los datos brutos y sin procesar recopilados de los sistemas, los proveedores y las operaciones. Por sí solos, suelen ser incoherentes y difíciles de comparar. Ejemplo: la factura energética total de una instalación.
  • Indicadores ESG: Lo que se obtiene cuando los datos se estandarizan y se estructuran en una cifra comparable. Las métricas son las que se incluyen en los informes, los paneles de control y los cuadros de mando. Ejemplo: consumo energético por metro cuadrado.
  • Indicadores clave de rendimiento (KPI) de ESG: Métricas vinculadas a un objetivo o umbral específico. Mientras que una métrica mide un valor, un KPI lo evalúa en función de un objetivo definido. Ejemplo: Reducir la intensidad energética en un 10 % para 2026.

Los marcos de información y las obligaciones de divulgación reglamentarias se basan en métricas, no en datos brutos. Sin embargo, para verificar un indicador, auditar un informe o evaluar el progreso en relación con un KPI, es imprescindible disponer de los datos subyacentes. Esto implica saber de dónde procede cada cifra, cómo se ha calculado y qué supuestos se han aplicado.

Datos ESG Métrica ESG Indicadores clave de rendimiento (KPI) de ESG
Factura total de energía kWh por metro cuadrado Reducir la intensidad energética en un 10 % para 2026
Conclusiones preliminares de la auditoría Porcentaje de proveedores auditados anualmente Auditar el 100 % de los proveedores de primer nivel antes de que termine el año
Registros de plantilla de RR. HH. Tasa de rotación anual (%) Reducir la rotación de personal por debajo del 15 % para 2025

Por qué son importantes las métricas ESG 

Los indicadores ESG hacen visible el desempeño en materia de sostenibilidad. Sin ellos, resulta difícil demostrar los avances, comparar el desempeño o respaldar las declaraciones con pruebas. Convierten las intenciones en datos cuantificables y proporcionan a las organizaciones una base coherente para la presentación de informes, la toma de decisiones y la rendición de cuentas.

​​Argumentos a favor del seguimiento de los indicadores ESG

  • Informes y cumplimiento normativo: Las métricas son el lenguaje común de la divulgación de información ESG. Permiten realizar un seguimiento de los cambios año tras año, comparar el rendimiento entre distintas sedes o proveedores y cumplir los requisitos normativos con cifras verificables en lugar de declaraciones generales.
  • Gestión de riesgos: Los indicadores ayudan a detectar tendencias y posibles problemas de forma temprana. El aumento de las emisiones, el descenso en las puntuaciones de las auditorías o las carencias en la formación del personal son más fáciles de detectar y abordar cuando se realiza un seguimiento constante de las cifras adecuadas.
  • Objetivos operativos: Los objetivos de sostenibilidad necesitan un punto de referencia, un objetivo cuantificable y una forma de hacer un seguimiento de los avances. Los indicadores ESG proporcionan a los objetivos la estructura necesaria para pasar de la estrategia a la ejecución.
  • Responsabilidad: Los indicadores permiten identificar claramente quién está mejorando y en qué aspectos hay que centrar la atención. Con un seguimiento y una presentación de informes adecuados, las cuestiones relacionadas con el ESG pueden gestionarse con la misma disciplina que cualquier otra prioridad operativa.

Las empresas que tratan los indicadores ESG con el mismo rigor que los datos financieros están mejor preparadas para gestionar el riesgo y demostrar sus avances a lo largo del tiempo.

Tipos de métricas ESG

Los indicadores ESG suelen agruparse en tres categorías: medioambientales, sociales y de gobernanza. Cada una de ellas se centra en un aspecto diferente del funcionamiento de una organización y del impacto que esta tiene. Los indicadores específicos que se supervisan dependen del sector, el tamaño y las expectativas de las partes interesadas, pero algunos se utilizan de forma generalizada en todos los sectores.

Métricas medioambientales

Los indicadores medioambientales miden el impacto de una organización en el medio natural. Se centran en las emisiones, el uso de recursos y los residuos. Estos indicadores suelen ser fundamentales para la presentación de informes sobre el clima y son cada vez más exigidos por los organismos reguladores.

  • Emisiones de CO₂ de alcance 1, 2 y 3
  • Consumo de energía por unidad de producción, que vincula el consumo con la productividad
  • Extracción de agua por fuente, que muestra cuánta agua se extrae y de dónde
  • Generación de residuos y tasa de reciclaje
  • Energías renovables como porcentaje del consumo total
  • Evaluaciones del impacto sobre la biodiversidad realizadas en todas las instalaciones operativas
  • Índice de eliminación de residuos peligrosos, que refleja la proporción gestionada a través de canales conformes a la normativa

Métricas sociales

Las métricas sociales reflejan cómo trata una organización a su personal, incluidos empleados, contratistas, comunidades y trabajadores de la cadena de suministro. Son fundamentales para comprender los riesgos relacionados con las prácticas laborales, las condiciones de la plantilla y la responsabilidad social.

  • Índice de frecuencia de accidentes con baja para medir la seguridad en el lugar de trabajo
  • Porcentaje de la plantilla formada en salud y seguridad
  • Índices de diversidad, desglosados por género, etnia u otros criterios
  • Tasa de rotación de empleados, que refleja la retención del talento y las condiciones del lugar de trabajo
  • Porcentaje de proveedores auditados en materia de condiciones laborales
  • Índice de la brecha salarial de género, que mide la equidad salarial en el conjunto de la plantilla
  • Número de denuncias fundamentadas denuncias de violaciones de los derechos humanos notificadas en la cadena de suministro

Métricas de gobernanza

Los indicadores de gobernanza reflejan cómo se toman las decisiones y cómo se gestionan los riesgos éticos. Se centran en la supervisión, la transparencia y la rendición de cuentas, especialmente en lo que respecta al liderazgo, el cumplimiento normativo y los controles de los proveedores.

  • Porcentaje de miembros independientes del consejo de administración vinculados a la objetividad de dicho órgano
  • Número de horas de formación en materia de ética por empleado, utilizadas para hacer un seguimiento de la sensibilización
  • Ratio de remuneración de los directivos, que muestra la equidad salarial entre los directivos y el personal
  • Casos de corrupción confirmados, como indicador del riesgo de gobernanza
  • Alcance del código de conducta de los proveedores, que muestra cómo se comunican y supervisan las expectativas a la cadena de suministro
  • Denuncias presentadas y resueltas, lo que pone de manifiesto la eficacia de la cultura de denuncia
  • Ámbito de aplicación de la política contra el soborno y la corrupción en las relaciones con proveedores y socios

Cómo elegir los indicadores ESG adecuados

No todos los indicadores ESG son igual de útiles. Los adecuados te ofrecen una visión clara del rendimiento, facilitan el cumplimiento normativo y simplifican la elaboración de informes. Los inadecuados suponen una pérdida de tiempo o transmiten señales engañosass. Elegir los indicadores adecuados significa centrarse en lo que importa para tu organización, tus partes interesadas y los marcos normativos según los cuales elaboras tus informes.

Empiece por determinar la materialidad

Empieza por realizar una evaluación de la materialidad. Esto implica identificar los temas ESG que son más relevantes para tus operaciones y más importantes para tus partes interesadas. Si te dedicas a la industria manufacturera, las emisiones, el consumo energético y las condiciones laborales pueden ser temas materiales. En el sector financiero, la gobernanza y la privacidad de los datos podrían tener mayor relevancia. Los indicadores deben reflejar los , y no solo las tendencias del momento.

Los temas relevantes deben ir acompañados de indicadores claros y cuantificables. Si, por ejemplo, el bienestar de la plantilla es un tema relevante, no te limites a hacer referencia a tus políticas, sino que haz un seguimiento de las tasas reales de rotación, los índices de compromiso o las horas de formación. De este modo, tus indicadores serán significativos y evitarás la información superflua en tus informes.

Comprenda los requisitos normativos y del mercado 

En muchas regiones, la presentación de informes sobre indicadores ESG ya no es opcional. Leyes como la CSRD de la UE y la LkSG de Alemania y la SB 253 de California exigen a las organizaciones que comuniquen indicadores específicos en formatos establecidos. Entre ellos se incluyen las emisiones, los riesgos de la cadena de suministro, los datos sobre diversidad y otros aspectos.

Más allá de la normativa, los grandes clientes, los inversores y las agencias de calificación suelen tener sus propias expectativas específicas en materia de información. Si quieres conseguir contratos o acceder a determinados mercados de capitales, es posible que tengas que divulgar ciertos indicadores, independientemente de que sea obligatorio por ley o no.

Comprender tus obligaciones normativas es un punto de partida lógico. A menudo determina qué indicadores son imprescindibles y, en muchos casos, qué normas y marcos debes seguir para cumplirlas.

Siga las normas y los marcos establecidos 

Una vez que sepas qué hay que medir, utiliza los marcos y las normas existentes para decidir cómo hacerlo. Los marcos proporcionan principios para estructurar los informes de sostenibilidad. Las normas ESG ofrecen indicadores específicos y cuantificables, y definen qué hay que incluir, cómo calcularlo y qué unidades utilizar.

  • La Iniciativa Global de Información (GRI) ofrece indicadores amplios y de aplicación mundial para la elaboración de informes de sostenibilidad e impacto. Se trata de uno de los marcos más ampliamente adoptados a nivel mundial, utilizado por las empresas para estructurar la divulgación de información sobre temas ESG relevantes.
  • Consejo de Normas de Contabilidad Sostenible (SASB) ofrece indicadores específicos para cada sector centradas en la materialidad financiera y la relevancia para los inversores. Las normas del SASB se han consolidado en las normas IFRS S1 y S2 del ISSB, que establecen la referencia global para la divulgación de información financiera relacionada con la sostenibilidad.
  • Directiva sobre información de sostenibilidad de las empresas (CSRD) es el reglamento de la UE que exige la divulgación de información sobre sostenibilidad. Se basa en las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (ESRS) como norma subyacente para estructurar la información, basándose en una doble evaluación de la materialidad. 
  • El Grupo de Trabajo sobre Divulgación de Información Financiera relacionada con el Clima (TCFD) se centra en el riesgo climático y recomienda indicadores relacionados con las emisiones y la exposición financiera. Ha sido ampliamente adoptado por inversores y reguladores y constituye la base de varias obligaciones de divulgación climática.
  • El Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GEI) es la norma principal para el cálculo de las emisiones de carbono. Define una metodología para la contabilización de las emisiones de los alcances 1, 2 y 3, y constituye un componente esencial de los marcos normativos y las regulaciones en materia de información sobre las emisiones de carbono.
  • La iniciativa «Science Based Targets» (SBTi) ofrece a las empresas una estrategia definida para establecer objetivos de reducción de emisiones basada en la ciencia climática. Los objetivos de la SBTi requieren indicadores que puedan demostrar un progreso creíble hacia el objetivo de cero emisiones netas.

El uso de marcos y normas reconocidos garantiza que tus indicadores se ajusten a los requisitos de cumplimiento y sean comparables dentro de tu sector.

Uso de las métricas ESG en la práctica 

Elegir los indicadores adecuados solo resulta útil si se aplican. Los indicadores ESG no sirven solo para elaborar informes, sino que te ayudan a gestionar a los proveedores, reducir el riesgo, cumplir con los requisitos de divulgación y tomar mejores decisiones en toda la organización. Cuando se utilizan correctamente, pasan a formar parte de la forma de trabajar de tus equipos, no solo de lo que se publica.

Cumplimiento normativo

La normativa exige cada vez más la inclusión de indicadores ESG específicos en la información que facilitan las empresas. Por ejemplo, la exige indicadores clave de rendimiento (KPI) específicos por tema a través del ESRS, que abarcan las emisiones, el consumo energético, la estructura de la plantilla y las prácticas de gobernanza. 

El uso de indicadores ESG estandarizados simplifica los procesos de auditoría y verificación. Cuando los indicadores son claros, trazables y están alineados con los marcos de referencia, los revisores externos pueden evaluarlos de forma más eficiente. Esto reduce el riesgo y acorta los plazos .

Supervisión de proveedores

Los indicadores ESG también son fundamentales para la evaluación de proveedores. Los equipos de compras los utilizan para hacer un seguimiento de aspectos como las emisiones por envío, las tasas de superación de auditorías o la finalización de las medidas correctivas realizadas. Los cuadros de mando basados en métricas ESG facilitan la comparación de los proveedores entre sí o con respecto a las normas del sector, supervisar los avances y decidir en qué aspectos centrarse.

También puedes utilizar indicadores para establecer expectativas, como definir estándares mínimos en materia de emisiones, prácticas laborales o conducta ética. El seguimiento de esos indicadores a lo largo del tiempo te permite colaborar con los proveedores para introducir mejoras y detectar a tiempo los aspectos que suscitan preocupación.

Comunicación con los inversores

Los inversores utilizan indicadores ESG para comparar el rendimiento entre sectores, regiones y carteras. Si en tu información se utilizan indicadores incoherentes, es más probable que recibas preguntas de seguimiento o que seas excluido de los filtros centrados en criterios ESG.

Unos indicadores ESG claros y coherentes reducen la carga que supone la presentación de informes. Cuando los inversores pueden encontrar lo que buscan —ya sea la intensidad de las emisiones, la diversidad en el consejo de administración o los datos de seguridad—, es más probable que tengan en cuenta a tu empresa como una empresa de menor riesgo. Los indicadores demuestran que está haciendo un seguimiento de lo que importa y que lo está gestionando adecuadamente.

Garantía y verificación

Los indicadores ESG utilizados en la divulgación de información externa tienen mayor peso cuando se verifican de forma independiente. La verificación por parte de terceros confirma que las cifras comunicadas son precisas y trazables, lo que proporciona a los reguladores, inversores y clientes una mayor confianza en la información que se facilita.

La verificación también refuerza la disciplina interna. Cuando los equipos saben que los indicadores serán revisados externamente, los procesos de recopilación y cálculo de datos suelen ser más rigurosos. En el caso de las empresas sujetas a la CSRD u otras obligaciones de información, ya se exige una verificación limitada, y se prevé que en los próximos años se exija una verificación razonable.

Mejora continua

A nivel interno, las métricas ESG ayudan a identificar problemas e impulsar mejoras. Si las emisiones por unidad aumentan, si un centro tiene un índice de accidentes superior al resto o si un departamento no alcanza los objetivos de formación, las métricas lo ponen de manifiesto. A partir de ahí, puede investigar y actuar.

Las empresas pueden utilizar los indicadores ESG para supervisar los avances en los objetivos de reducción y evaluar el impacto de los cambios en los procesos, o justificar la necesidad de nuevas inversiones. Las cifras ayudan a fundamentar las decisiones y a evaluar qué medidas están dando resultado.

Cinco retos habituales en la gestión de los indicadores ESG

Aunque se disponga de los indicadores adecuados, recopilarlos y utilizarlos puede resultar complicado. Las lagunas en los datos, las definiciones incoherentes y los requisitos de información cambiantes suelen suponer un obstáculo. Estos retos pueden ralentizar la elaboración de informes y dificultar la toma de medidas basadas en lo que muestran los indicadores.

1. Lagunas e incoherencias en los datos

Las métricas fiables se basan en datos fiables. Sin embargo, los proveedores y los equipos internos no siempre disponen de los sistemas o procesos necesarios para recopilar esos datos correctamente. Algunos siguen utilizando hojas de cálculo, otros emplean formatos o unidades diferentes, y no todo el mundo mide los mismos aspectos de la misma manera. Los procesos manuales y las metodologías inconsistentes pueden dar lugar a errores o hacer que las comparaciones carezcan de fiabilidad. Esto afecta tanto a la elaboración de informes internos como a la evaluación de proveedores.

2. Falta de definiciones normalizadas

Los términos relacionados con el ESG suelen tener significados distintos según la persona. Una definición de una organización de «índice de lesiones» puede incluir incidentes leves, mientras que otra puede limitarse a contabilizar las bajas laborales. El concepto de «diversidad» puede variar en función de la legislación local, el contexto cultural y lo que se esté midiendo. Sin definiciones consensuadas, se acaba comparando métricas incompatibles. Esto dificulta la evaluación comparativa o la detección de tendencias entre equipos, regiones o proveedores.

3. Cambios normativos

La presentación de informes ESG está cambiando rápidamente. Las nuevas normas introducen nuevos indicadores y aumentan las expectativas en cuanto a detalle, frecuencia y garantía. Es posible que los indicadores que eran aceptables el año pasado ya no cumplan los requisitos este año. Las empresas necesitan sistemas capaces de gestionar estos cambios sin tener que empezar desde cero. Esto implica poder actualizar definiciones, añadir nuevas métricas y adaptar los formatos de los informes a medida que evoluciona la normativa. Sin esa flexibilidad, mantener el cumplimiento normativo se vuelve más difícil con el paso del tiempo.

4. Visibilidad limitada de la cadena de suministro

Una gran parte de la exposición a los criterios ESG recae en los proveedores, pero recopilar métricas fiables sobre estos no siempre es sencillo. Los proveedores más pequeños pueden carecer de los recursos necesarios para realizar un seguimiento de las emisiones o los datos sobre prácticas laborales, y otros pueden ser reacios a compartir información confidencial. Sin unas expectativas claras y sin apoyo, es probable que se enfrente a lagunas o a bajos índices de respuesta, especialmente en los eslabones más remotos de la cadena de suministro. Esta falta de visibilidad dificulta la evaluación de los riesgos y el cumplimiento de los requisitos de diligencia debida. También limita su capacidad para comparar y evaluar el desempeño de los proveedores.

5. Sistemas desconectados y equipos aislados

Las métricas ESG suelen basarse en información procedente de varios departamentos: cumplimiento normativo, compras, recursos humanos, operaciones y sostenibilidad. Cuando los equipos utilizan sistemas diferentes o trabajan de forma aislada, recopilar los datos adecuados se convierte en un proceso manual y fragmentado. Esto ralentiza la elaboración de informes, aumenta el riesgo de errores y dificulta el mantenimiento de la coherencia. Sin coordinación ni un compromiso compartido, las métricas ESG pueden quedar en el olvido o acabar sin aprovecharse debidamente.

Indicadores ESG Buenas prácticas 

Las métricas ESG pueden resultar difíciles de aplicar correctamente. Sin embargo, la mayoría de los problemas habituales, como lagunas en los datos, definiciones incoherentes y la lentitud en la presentación de informes, pueden evitarse con unas cuantas medidas prácticas. Esto implica tener claro qué es lo que se está midiendo, recopilar los datos de la misma forma en todos los ámbitos y asegurarse de que la gente utilicen realmente las cifras para introducir cambios.

  • Definir cada indicador: Cada indicador ESG debe tener una definición clara. Esto incluye qué mide, cómo se calcula, qué unidades se utilizan, con qué frecuencia se actualiza y de dónde proceden los datos. Sin esto, los distintos equipos o proveedores pueden interpretar el mismo indicador de formas completamente diferentes.
  • Automatiza siempre que sea posible: La introducción manual de datos es lenta, propensa a errores y difícil de ampliar. Siempre que sea posible, utiliza sistemas que extraigan los datos directamente de las plataformas de los proveedores de servicios, los sistemas de RR. HH. o los ERP. La automatización mejora la precisión y ahorra tiempo, especialmente si recopilas las mismas métricas en múltiples sedes o proveedores.
  • Integrar en la gestión del rendimiento: Las métricas ESG no deben quedarse solo en los informes; deben formar parte de la forma de trabajar de los equipos. Vincula las métricas clave a los objetivos empresariales y a los KPI de los equipos. Si las emisiones, la seguridad o la diversidad son importantes para tu estrategia, haz un seguimiento de ellas como lo harías con las métricas financieras u operativas.
  • Auditoría de los indicadores clave: Las métricas utilizadas en la divulgación de información externa o en los informes para inversores deben revisarse con el mismo rigor que los datos financieros. Esto incluye controles internos, control de versiones y auditorías independientes cuando sea necesario. Esto es especialmente importante en el caso de las emisiones, las prácticas laborales y de gobernanza. Las métricas auditables reducen el riesgo de incumplimiento y generan confianza entre las partes interesadas.

Obtenga más valor de sus datos y métricas ESG

Los indicadores ESG no se limitan a la presentación de informes. Cuando son coherentes, fiables y van acompañadas de medidas concretas, se convierten en una herramienta práctica para gestionar el riesgo y demostrar el rendimiento ante las partes interesadas más importantes. 

EcoVadis ayuda a a las organizaciones a realizar un seguimiento y aplicar los indicadores ESG de una forma práctica y escalable, tanto si la prioridad es el rendimiento interno, la supervisión de proveedores o la preparación para la divulgación de información. Si dedica tiempo a recopilar datos ESG pero no obtiene de ellos lo que necesita, podemos ayudarle.

¿Estás listo para sacar más partido a tus indicadores ESG? Habla con nuestro equipo sobre cómo EcoVadis puede ayudarte.

Preguntas frecuentes

P: ¿Cuántos indicadores ESG debería supervisar una empresa?
R: Entre 20 y 30 indicadores clave es una referencia razonable para la mayoría de las empresas, aunque el número adecuado depende del sector, el tamaño y las obligaciones de información. Un mayor número de indicadores no implica una mejor información. Céntrate en aquellos que reflejen los riesgos significativos y satisfagan las expectativas de las partes interesadas.

P: ¿Con qué frecuencia deben comunicarse los indicadores ESG?

R: La mayoría de los informes formales sobre criterios ESG se elaboran anualmente. A nivel interno, los indicadores deberían supervisarse con mayor frecuencia, sobre todo en las categorías de alto riesgo en las que es necesario mejorar, para garantizar que se están logrando avances y no que los problemas se detecten al final del ejercicio.

P: ¿Qué indicadores ESG son los que más interesan a los inversores?
R: Las prioridades de los inversores varían según el sector y el enfoque de la cartera, pero entre los indicadores más solicitados se incluyen:

  • Emisiones de gases de efecto invernadero de los alcances 1, 2 y 3
  • Composición e independencia del consejo de administración
  • Brecha salarial de género e índices de diversidad en la plantilla
  • Datos sobre la salud y la seguridad de los empleados
  • Exposición a los riesgos laborales en la cadena de suministro

P: ¿Cómo influyen los indicadores ESG en la selección de proveedores y en las decisiones de contratación?

R: Los indicadores ESG deben integrarse en los procesos de calificación de proveedores y de evaluación continua. Los equipos de compras utilizan las tasas de superación de auditorías, la ejecución de medidas correctivas y los datos sobre emisiones para comparar a los proveedores, establecer estándares mínimos e identificar con antelación los aspectos que suscitan preocupación. Un rendimiento deficiente en materia de ESG puede ser motivo de exclusión o de la adopción de medidas correctivas adicionales.