Las empresas del sector de la alimentación y las bebidas (F&B) operan en un entorno de volatilidad sin precedentes. Desde el aumento de los aranceles y las interrupciones en la cadena de suministro hasta el creciente escrutinio por parte de las autoridades reguladoras y los consumidores, la presión para crear cadenas de suministro resilientes y transparentes nunca ha sido tan grande.
El 76 % de los directivos del sector alimentario afirma haber sufrido las consecuencias negativas de los aranceles y las interrupciones en la cadena de suministro durante el último año, lo que supone un aumento espectacular con respecto al 11 % registrado el año anterior. Estas interrupciones están afectando con mayor intensidad a los aspectos más importantes: las materias primas, los costes de envasado y la disponibilidad de mano de obra, lo que obliga a los responsables a replantearse cómo gestionan el riesgo, la sostenibilidad y el rendimiento de los proveedores.
Estas presiones ya están afectando a los resultados empresariales. Más del 50 % de las empresas del sector de la restauración señalan una caída en el volumen de ventas debido al impacto de los aranceles, y el 87 % está realizando o planeando cambios en sus estrategias de precios como respuesta a ello. La incertidumbre en el mercado laboral también va en aumento, y el 46 % de los líderes del sector califica la situación actual como algo o muy negativa.
Mientras que algunas empresas están llevando a cabo ajustes tácticos a corto plazo, muchas otras, especialmente en Norteamérica, están aplicando cambios estructurales a largo plazo para reforzar la resiliencia de la cadena de suministro y proteger los márgenes.
A medida que aumentan las expectativas en materia de sostenibilidad, muchas empresas del sector de la alimentación y las bebidas se están dando cuenta de una carencia fundamental: históricamente, el sector se ha basado más en estimaciones que en datos contrastados para evaluar su desempeño en materia de ESG. Ese enfoque ya no es suficiente.
Los inversores, los clientes y los organismos reguladores esperan ahora disponer de datos fiables, comparables y auditables que respalden la presentación de informes ESG, la gestión de riesgos y la toma de decisiones estratégicas. Para mantenerse al día, las empresas del sector de la alimentación y las bebidas deben dejar atrás las hojas de cálculo y las suposiciones y pasar a utilizar plataformas digitales que ofrezcan visibilidad en tiempo real de toda su red de proveedores.
Los cuadros de mando y los paneles interactivos transforman los complejos datos sobre sostenibilidad en información clara y útil para la toma de decisiones, lo que permite a los equipos de compras, sostenibilidad y cumplimiento normativo priorizar las mejoras, mitigar los riesgos y elaborar informes con total confianza.