Cumplimiento de los criterios ESG: normativas, riesgos y estrategias para las empresas
El cumplimiento de los criterios ESG ha pasado de ser una práctica de divulgación voluntaria a convertirse en un requisito operativo imprescindible. A medida que los organismos reguladores imponen normas más estrictas, las empresas se ven cada vez más obligadas a adaptar sus estrategias a los criterios medioambientales, sociales y de gobernanza para mantener su acceso al mercado y satisfacer las expectativas de los clientes.
Esta guía analiza qué significa el cumplimiento de los criterios ESG, por qué es importante y cómo pueden las empresas adaptarse a los requisitos en constante evolución. Abarca las principales normativas de los mercados más importantes y describe las mejores prácticas para integrar los criterios ESG en la estrategia corporativa.
Puntos clave
- Cumplimiento de los criterios ESG exige la responsabilidad legal por el desempeño operativo y de la cadena de suministro de una organización.
- Las normativas modernas, como la CSRD, exigen ahora una doble materialidad, evaluando tanto los riesgos financieros de una empresa como sus impactos externos.
- En 2026, el enfoque regulatorio ha pasado de centrarse en los riesgos de «omisión de información» a los riesgos de «información engañosa», lo que ha supuesto un mayor escrutinio sobre el «greenwashing».
- Normas internacionales como la ISSB y el ESRS tienen como objetivo simplificar los requisitos de datos, lo que convierte en una necesidad técnica la elaboración de informes estandarizados y listos para la auditoría.
- Un cumplimiento eficaz de los criterios ESG requiere una hoja de ruta estructurada que acorte la distancia entre la recopilación de datos y las mejoras verificables en el rendimiento.
¿Qué es el cumplimiento de los criterios ESG?
El cumplimiento de los criterios ESG es el proceso de adherirse a las leyes, normativas y estándares del sector que regulan el impacto de una empresa en el medio ambiente, la sociedad y la gestión interna. Aunque implica el seguimiento datos ESG como las emisiones de carbono y las prácticas laborales, los marcos de cumplimiento modernos, como la Directiva sobre la información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD), incorporan la doble materialidad. Esto exige a las empresas informar sobre cómo las cuestiones ESG afectan a su salud financiera, así como sobre cómo sus operaciones comerciales repercuten en el mundo.
El cumplimiento normativo se articula en torno a tres áreas:
- Cumplimiento de la normativa medioambiental: Cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones, respeto de la legislación sobre gestión de residuos y mejora de la eficiencia energética. Muchas empresas deben informar sobre las emisiones de gases de efecto invernadero de alcance 1, 2 y 3 en virtud de normativas como el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM).
- Cumplimiento social: Abarca la legislación laboral, la diligencia debida en la cadena de suministro y la protección de los derechos humanos. Normativas como la Ley de la Cadena de Suministro de Alemania (LkSG) y la Ley contra la Esclavitud Moderna de Canadá (Proyecto de Ley S-211) exigen a las empresas que vigilen y prevengan el trabajo forzoso en sus cadenas de suministro.
- Cumplimiento normativo: Transparencia financiera, medidas contra la corrupción y diversidad en el consejo de administración. Las empresas deben cumplir normas como la Ley contra el soborno del Reino Unido o la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) de EE. UU. para prevenir el fraude y las prácticas empresariales poco éticas.
El actual marco normativo exige pasar de la informes ESG hacia una gestión de riesgos más activa. Las empresas deben demostrar ahora mejoras verificables en el rendimiento a lo largo de toda su cadena de suministro.
Marcos, normas y regulaciones ESG: ¿en qué se diferencian?
Comprender la diferencia entre marcos, normas y reglamentos es fundamental para desarrollar una estrategia sólida de cumplimiento de los criterios ESG:
- Marcos ESG (qué son y por qué): Estos proporcionan el contexto y la estructura para la presentación de informes. Por lo general, son voluntarios y se basan en principios. Entre los ejemplos se incluyen el Grupo de Trabajo sobre Divulgación de Información Financiera relacionada con el Clima (TCFD) y la Iniciativa Global de Presentación de Informes (GRI).
- Normas ESG (El «cómo»): Proporcionan los parámetros técnicos y los datos específicos necesarios para informar sobre los temas generales definidos por un marco. Si un marco identifica el cambio climático como una prioridad, una norma como la IFRS S1 o S2 del Consejo Internacional de Normas de Sostenibilidad (ISSB) especifica los datos exactos que deben divulgarse.
- Normativa ESG (La ley): Se trata de normas de obligado cumplimiento que aplican las autoridades gubernamentales. El incumplimiento da lugar a sanciones. Entre los ejemplos se incluyen la Directiva sobre divulgación de información climática de la UE (CSRD) y las leyes de divulgación de información climática de California, que trataremos en detalle más adelante.
Importancia del cumplimiento de los criterios ESG
De hecho, por mucho que el cumplimiento de los criterios ESG pueda parecer un mero trámite burocrático, se trata de algo mucho más amplio que el simple cumplimiento de unos requisitos específicos. El escrutinio de las cuestiones ESG, no solo por parte de los organismos reguladores, sino también de los consumidores y los socios comerciales, se está intensificando.
Las organizaciones deben estar preparadas para cumplir unos estrictos requisitos ESG o se enfrentarán a sanciones económicas, acciones legales y daños a su reputación. Los inversores y los clientes exigen ahora transparencia, y quienes se queden atrás corren el riesgo de perder el acceso al capital y a las oportunidades de mercado.
Mitigación de riesgos legales y normativos
Los gobiernos de todo el mundo están ampliando la normativa sobre cumplimiento de criterios ESG, pasando de directrices voluntarias a requisitos legalmente exigibles. La Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial (CSDDD) exige a las grandes empresas que evalúen y mitiguen los riesgos ESG en sus cadenas de suministro. La Ley de Diligencia Debida en la Cadena de Suministro (LkSG) de Alemania impone multas a las empresas que incumplan la normativa de hasta el 2 % de su facturación global, mientras que la Ley contra la Esclavitud Moderna del Reino Unido exige la presentación de declaraciones anuales sobre los riesgos en materia de derechos humanos.
Las normas medioambientales también se están endureciendo. El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) fija un precio al carbono, lo que obliga a las empresas de sectores con altas emisiones a reducir sus emisiones o a pagar costes significativos. El proyecto de ley SB 253 es ahora una normativa vigente que exige a las empresas con ingresos superiores a 1000 millones de dólares que informen de sus emisiones de alcance 1 y 2, a las que se sumarán las de alcance 3 en 2027.
El incumplimiento de estas normas conlleva algo más que simples multas. Las demandas judiciales, las interrupciones en la cadena de suministro y la retirada de inversiones son consecuencias reales para las empresas que carecen de una supervisión en materia de ESG. Las empresas que operan en múltiples jurisdicciones deben lidiar con normativas que se solapan y, en ocasiones, entran en conflicto, lo que exige una estrategia de cumplimiento proactiva.
Expectativas de los inversores y clientes
El desempeño en materia de ESG es ahora una cuestión financiera. Los fondos de inversión que gestionan más de 40 billones de dólares en activos integran los factores ESG en la toma de decisiones, y no divulgar los riesgos ESG puede limitar el acceso de una empresa a la financiación. El Reglamento sobre la divulgación de información relativa a la sostenibilidad en el sector de los servicios financieros (SFDR) clasifica los fondos de inversión según criterios ESG, lo que influye en la forma en que se asigna el capital. Las empresas con calificaciones ESG bajas pueden tener dificultades para obtener préstamos, atraer inversores o emitir bonos verdes.
Las expectativas de los consumidores también están cambiando. El 78 % de los consumidores a nivel mundial prefiere productos sostenibles, y los principales minoristas exigen cada vez más a los proveedores que cumplan las normas ESG. Las empresas de los sectores que producen bienes de consumo de rápida rotación y productos electrónicos deben demostrar la trazabilidad de sus cadenas de suministro, cumplir las normas de abastecimiento libre de deforestación y demostrar prácticas laborales éticas para evitar perder contratos.
Los compradores corporativos también están bajo presión. Muchas empresas exigen a sus proveedores que completen evaluaciones ESG antes de formalizar acuerdos de adquisición. Los proveedores con malas puntuaciones ESG pueden quedar excluidos por completo de las cadenas de suministro.
Ventaja competitiva y gestión de la reputación
Dejando a un lado las presiones normativas y de las partes interesadas, el cumplimiento de los criterios ESG ofrece una ventaja estratégica. Las empresas con políticas sólidas en materia de ESG logran mejores relaciones en la cadena de suministro, menores costes de financiación y una mejor gestión de riesgos.
Hoy en día, las empresas se enfrentan a un escrutinio tan riguroso en cuanto a la veracidad de sus declaraciones de sostenibilidad como en lo que respecta al cumplimiento de los plazos de presentación de informes. El «greenwashing», o la realización de declaraciones engañosas sobre sostenibilidad, tiene graves consecuencias legales: la Directiva de la UE sobre declaraciones ecológicas impone sanciones estrictas a las empresas que no puedan justificar sus declaraciones medioambientales. Los organismos reguladores de EE. UU. (SEC), el Reino Unido (CMA) y Australia (ASIC) están investigando a empresas por presentar informes ESG engañosos.
Más allá del cumplimiento normativo, los programas ESG impulsan la eficiencia operativa. Las empresas que optimizan el consumo energético, reducen los residuos o adoptan modelos de economía circular reducen costes y mejoran su resiliencia ante la escasez de recursos. Las empresas que se ajustan a los criterios ESG también están mejor posicionadas para conseguir contratos públicos, ya que muchas políticas de contratación pública exigen ahora a los proveedores que cumplan criterios de sostenibilidad.
Principales normativas ESG a escala mundial
La normativa global en materia de ESG está experimentando actualmente una rápida evolución. Aunque muchas jurisdicciones están avanzando hacia la presentación obligatoria de informes, los requisitos específicos varían según la región y los plazos de aplicación. Las organizaciones con operaciones internacionales deben cumplir con normas que se solapan y, en ocasiones, entran en conflicto, lo que convierte el cumplimiento global de los criterios ESG en un reto estratégico pero necesario que hay que superar.
Cumplimiento de normativas ESG en la Unión Europea
La UE cuenta con el marco de cumplimiento ESG más completo y aplicable, que abarca la divulgación de información corporativa, la diligencia debida de la cadena de suministro y las finanzas sostenibles.
- Simplificación del Omnibus I de la UE: Aprobada para racionalizar los requisitos de información de la CSRD y la CSDDD, reduciendo de manera efectiva la carga administrativa de las empresas y manteniendo al mismo tiempo unos elevados estándares de transparencia.
- Directiva sobre información de sostenibilidad de las empresas (CSRD): Exige la divulgación detallada de información ESG por parte de las grandes empresas de la UE y de fuera de la UE que operan en el bloque. La presentación de informes se ajusta a las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (ESRS), así como a las normas del ISSB y del TCFD.
- Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial (CSDDD): Exige la diligencia debida en materia de derechos humanos y medio ambiente en todas las cadenas de suministro globales. La directiva se aplicará gradualmente entre 2027 y 2029, comenzando por las empresas más grandes en función de los umbrales de facturación y número de empleados.
- Taxonomía de la UE: Define qué se considera una actividad económica sostenible, orientando a inversores y empresas. Las empresas que busquen financiación verde deben ajustarse a los criterios de la taxonomía de la UE, que determinan la elegibilidad para bonos verdes, préstamos e inversiones vinculadas a la sostenibilidad.
- Reglamento de la UE sobre el trabajo forzoso: Prohíbe la comercialización en el mercado de la UE de todos los productos fabricados mediante trabajo forzoso, independientemente del sector, el origen o el tamaño de la empresa. Entrará plenamente en vigor en diciembre de 2027, y se espera que la Comisión Europea publique las directrices de aplicación en junio de 2026.
- Ley de Aceleración Industrial: La propuesta legislativa de la Comisión Europea introduce cuotas obligatorias de origen de la Unión y de bajas emisiones de carbono para la contratación pública en sectores como el acero, el cemento, la automoción y las tecnologías de cero emisiones netas. No se espera que esté finalizada antes de mediados o finales de 2027, pero las empresas de los sectores afectados deben seguir de cerca la evolución de la situación.
Normativas ESG de Estados Unidos
En Estados Unidos no existe una ley federal única en materia de ESG, y la norma de la SEC sobre divulgación de información climática suspensa indefinidamente,. Para cubrir este vacío, están surgiendo varias leyes ESG a nivel estatal, entre las que se incluyen las normas de divulgación climática propuestas por Nueva York y las normas de información ESG de Colorado para las instituciones financieras, además de otras regulaciones que ya están en vigor.
- Proyecto de ley SB 253 de California: La Ley de Responsabilidad de las Empresas en materia de Datos Climáticos exige la presentación de informes sobre las emisiones de alcance 1, 2 y 3 a las empresas con ingresos superiores a 1000 millones de dólares que operen en California. Se trata de la ley de divulgación de información climática más estricta de los Estados Unidos y es probable que influya en cualquier futura normativa federal.
- Proyecto de ley SB 261 de California: Obliga a las grandes empresas que operan en California a divulgar los riesgos financieros relacionados con el clima. Actualmente se encuentra bajo una suspensión judicial temporal, aunque la legislación subyacente permanece intacta y su aplicación podría reanudarse tras una resolución judicial.
- Ley Dodd-Frank (Norma sobre minerales de zonas en conflicto): Obliga a las empresas que cotizan en bolsa en EE. UU. a revelar el origen del estaño, el tungsteno, el tantalio y el oro (3TG) procedentes de regiones afectadas por conflictos.
Normativas ESG de Reino Unido y Canadá
El Reino Unido ha avanzado mucho en la divulgación obligatoria de información ESG, especialmente en los reportes de riesgos climáticos y las finanzas sostenibles. Por su parte, Canadá ha introducido medidas centradas en los riesgos del trabajo forzoso.
- Ley contra la esclavitud moderna del Reino Unido exige a las empresas con ingresos anuales superiores a 36 millones de libras esterlinas que publiquen una declaración anual sobre esclavitud y trata de personas. Las empresas deben evaluar los riesgos de trabajo forzoso en todas las cadenas de suministro, detallar las medidas de mitigación y dar a conocer las acciones para prevenir los abusos contra los derechos humanos.
- El proyecto de ley S-211 de Canadá exige a las empresas informar sobre los riesgos de trabajo forzoso en las cadenas de suministro, de forma similar a la Ley contra la Esclavitud Moderna del Reino Unido. Se aplica a las empresas públicas y privadas que superen determinados umbrales de ingresos y de actividad.
Normativa de Asia-Pacífico
La región de Asia-Pacífico se está convirtiendo en una fuerza emergente en materia de divulgación obligatoria de información ESG, ya que dos de las mayores economías de la región están impulsando marcos normativos que tienen importantes repercusiones para las cadenas de suministro mundiales.
- China: La revisión de la Guía de Preparación de China para 2026 introduce la divulgación obligatoria de información sobre sostenibilidad corporativa con un enfoque de doble materialidad, alineándose más estrechamente con el ESRS de la UE que con las normas del ISSB. Las empresas multinacionales con operaciones o proveedores en China deberían evaluar cómo estos requisitos se relacionan con las obligaciones de información existentes.
- Corea del Sur: Corea del Sur ha puesto en marcha una consulta gubernamental sobre una hoja de ruta por fases para la presentación obligatoria de informes de sostenibilidad basados en las Normas Coreanas de Divulgación de Información sobre Sostenibilidad, alineadas con el marco de materialidad financiera del ISSB, lo que supone, en la práctica, una divergencia respecto al enfoque de doble materialidad de China.
Normas globales de información sobre criterios ESG
Aunque la normativa varía según la jurisdicción, la tendencia hacia una base de referencia global única para informes ESG se está acelerando. Las normas del Consejo Internacional de Normas de Sostenibilidad (ISSB), en particular la NIIF S2 sobre divulgación de información relacionada con el clima, se están convirtiendo cada vez más en el punto de referencia para los reguladores de todo el mundo.
El Reino Unido está armonizando sus Normas de Información sobre Sostenibilidad (UK SRS) con las del ISSB, lo que refuerza la necesidad de un marco global común. Para las empresas que aún gestionan sus respuestas según múltiples normas ESG, la consolidación en una estrategia de información unificada se está convirtiendo en una necesidad práctica.
Desafíos de la implementación del cumplimiento de los criterios ESG
Cumplir con las normativas y estándares ESG no es tarea fácil, sobre todo cuando hay que satisfacer requisitos complementarios. Además, la normativa evoluciona rápidamente, por lo que las organizaciones deben adaptarse a los nuevos requisitos al tiempo que gestionan las inconsistencias en los datos, las limitaciones de recursos y las deficiencias en el cumplimiento de los proveedores.
Recopilación y estandarización de datos
Muchas organizaciones tienen dificultades para recopilar datos ESG precisos y verificables, sobre todo para las evaluaciones de riesgos de la cadena de suministro y emisiones de alcance 3. A diferencia de las categorías de alcance 1 y 2, que están bajo el control directo de las organizaciones, las emisiones de alcance 3 dependen de proveedores y socios externos, lo que dificulta la recopilación de datos fiables.
La falta de marcos normalizados para la presentación de informes ESG añade un grado adicional de complejidad. Las organizaciones deben lidiar con las normas CSRD, TCFD, GRI, SASB e ISSB, cada una de las cuales establece requisitos de divulgación distintos. Esta falta de coherencia dificulta la comparación de datos y aumenta el riesgo de incumplimiento a la hora de presentar informes en múltiples jurisdicciones.
Mantenerse al tanto de los cambios en las normativas
El cumplimiento normativo es un objetivo en constante evolución. Los gobiernos modifican con frecuencia los umbrales de notificación y los requisitos de divulgación para adaptarse a los objetivos climáticos mundiales y a otras presiones. Las empresas que operan en varias regiones deben estar al tanto de las novedades normativas en tiempo real para no quedarse atrás.
Las iniciativas para armonizar los estándares ESG internacionales, como las NIIF S1 y S2 del ISSB, tienen por objetivo crear una única referencia global para los informes de sostenibilidad. Si bien esto reduce la complejidad a largo plazo, las empresas aún deben ajustar sus procesos de reportes para adaptarlos a estos nuevos marcos. La transición a estos estándares requiere invertir en sistemas de recopilación de datos y formación de los equipos de cumplimiento normativo para interpretar los cambiantes requisitos.
Diligencia debida en la cadena de suministro
La mayoría de los riesgos ESG tiene lugar fuera de las operaciones directas de una organización, lo que hace que la diligencia debida de la cadena de suministro sea un importante desafío de cumplimiento. Identificar los riesgos ESG más allá de los proveedores de nivel 1 puede resultar complicado debido a la visibilidad limitada de los subcontratistas y el abastecimiento de materias primas.
Muchos proveedores, especialmente en los mercados emergentes, carecen de los recursos o la experiencia necesarios para cumplir las normas de ESG. Se espera que las grandes empresas auditen, formen y apoyen a los proveedores para que cumplan los requisitos de diligencia debida, lo que puede requerir una gran cantidad de recursos. Los proveedores que no cumplen con las normas plantean riesgos legales, financieros y de reputación, y el incumplimiento de las normas de ESG en la cadena de suministro puede dar lugar a sanciones en virtud de la CSDDD o de la Ley contra la Esclavitud Moderna del Reino Unido.
Prioridades en materia de cumplimiento de criterios ESG
En todas las jurisdicciones, las autoridades reguladoras están analizando minuciosamente qué se comunica, cómo se verifica y si las afirmaciones públicas se sostienen ante las pruebas. Hay tres temas que destacan de cara a los próximos años.
- «Greenwashing»: La norma contra el «greenwashing» de la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido entró en vigor en mayo de 2024, exigiendo a todas las empresas autorizadas por la FCA que garanticen que las declaraciones de sostenibilidad sean claras y no indiquen a error. En la UE, la Directiva sobre declaraciones ecológicas, propuesta originalmente en marzo de 2023, se encuentra ahora en suspenso indefinidamente. En su lugar, la Directiva sobre el Empoderamiento de los Consumidores para la Transición Ecológica (ECGT) , que entrará en vigor en septiembre de 2026 y que se centra en las etiquetas engañosas, las declaraciones medioambientales genéricas y las afirmaciones sobre el rendimiento futuro sin fundamento. El efecto previsto es similar: las empresas ya no podrán realizar declaraciones de sostenibilidad vagas sin pruebas que las respalden.
- Ámbito 3: En el marco de doble materialidad de la CSRD, las empresas incluidas en el ámbito de aplicación deben informar las emisiones de Alcance 3 cuando sean relevantes. La ley SB 253 de California también exige la presentación de informes de Alcance 3 a partir de 2027. El Alcance 3 suele representar entre el 70 % y el 90 % de la huella de emisiones total de una empresa, razón por la cual los reguladores están ejerciendo una fuerte presión en este ámbito.
- Calidad de los datos: La CSRD exige explícitamente la verificación por parte de terceros de la información sobre sostenibilidad, y las normas del ISSB se basan en esa misma expectativa. Los datos auditables y verificados de forma independiente son ahora la norma en múltiples jurisdicciones. Para las empresas que siguen basándose en cifras declaradas por ellas mismas, esa brecha entre lo que afirman y lo que pueden demostrar se está convirtiendo en un lastre.
La guía de 5 pasos para el cumplimiento de los criterios ESG
Establecer una estrategia ESG que cumpla con la normativa es una tarea de gran envergadura, pero seguir una secuencia estructurada ayuda a garantizar que no se pase por alto ningún requisito normativo. Esta hoja de ruta ofrece un método para convertir los datos brutos en información lista para la auditoría.
- Evaluación de la materialidad: Identificar qué cuestiones ESG plantean el mayor riesgo financiero u operativo para la empresa y sus partes interesadas.
- Análisis de deficiencias: Compara los datos y las políticas internas existentes con los requisitos específicos de normativas vigentes como la CSRD o la LkSG.
- Centralización de datos: Consolide los datos de toda la organización y la cadena de suministro en una única plataforma de software para sustituir las hojas de cálculo manuales y la información aislada.
- Informes y divulgación: Alinee los datos con normas reconocidas, como el ESRS o el ISSB, para generar informes transparentes y conformes con la normativa.
- Verificación externa: Realizar auditorías externas para verificar la exactitud de los datos comunicados, garantizando que la organización esté preparada para el escrutinio regulatorio obligatorio.
Buenas prácticas para el cumplimiento de los criterios ESG
El cumplimiento de los criterios ESG requiere un enfoque estructurado que integre la gestión de riesgos, la recopilación de datos, la gobernanza y la supervisión de los proveedores. Las empresas que aplican políticas claras, aprovechan la tecnología y colaboran eficazmente con los proveedores están mejor preparadas para cumplir los requisitos normativos y las expectativas de las partes interesadas.
Establecer un marco de cumplimiento de criterios ESG
Esto comienza con la identificación de los riesgos significativos y la alineación de las políticas corporativas con los estándares internacionales.
- Las evaluaciones de materialidad ayudan a determinar qué cuestiones ESG plantean los mayores riesgos financieros, operativos y de reputación. Este proceso garantiza que las empresas den prioridad a las medidas de cumplimiento normativo allí donde más importa.
- Las organizaciones deben ajustarse a marcos de información ESG reconocidos, como GRI, TCFD, SASB e ISSB. Estas normas ofrecen directrices estructuradas para la presentación de informes que satisfacen las expectativas de los inversores y de las autoridades reguladoras.
- Las organizaciones deben incorporar el cumplimiento de los criterios ESG en su estrategia corporativa, garantizando que los directivos, los equipos jurídicos y los responsables de compras colaboren para integrar la sostenibilidad en las operaciones.
Reforzar las prácticas de gobernanza y presentación de informes
El cumplimiento de los criterios ESG requiere una responsabilidad clara y una verificación independiente para garantizar la credibilidad y evitar los riesgos del lavado de imagen verde.
- El nombramiento de un director de sostenibilidad (CSO) o un líder de cumplimiento de los criterios ESG garantiza que las políticas ESG se apliquen en todos los departamentos y que las iniciativas de cumplimiento se coordinen con los equipos financieros y legales.
- Las auditorías ESG realizadas por terceros ofrecen una verificación independiente de los informes de sostenibilidad, la diligencia debida en la cadena de suministro y el seguimiento de las emisiones. Numerosas normativas, entre ellas la CSRD y la ley SB 253 de California, exigen una verificación externa de los datos comunicados.
- La supervisión del consejo de administración y los incentivos ejecutivos vinculados al desempeño ESG contribuyen a impulsar la responsabilidad. Las organizaciones que vinculan la compensación ejecutiva a los objetivos ESG tienen más probabilidades de implementar medidas de cumplimiento eficaces.
Implicación de los proveedores y gestión de riesgos
Muchos riesgos relacionados con el cumplimiento de los criterios ESG provienen de las operaciones de los proveedores, lo que convierte la colaboración con ellos en un componente fundamental de cualquier estrategia de cumplimiento de los criterios ESG.
- El establecimiento de códigos de conducta para proveedores que se ajusten a la CSDDD, a la Ley contra la esclavitud moderna del Reino Unido y a la legislación sobre trabajo forzoso establece unas expectativas claras en materia de ESG para los proveedores. Estos códigos deben incluir normas laborales mínimas, objetivos medioambientales y requisitos de abastecimiento ético.
- Las empresas deben formar a los proveedores en materia de cumplimiento de los criterios ESG, proporcionándoles programas de desarrollo de capacidades y talleres de sostenibilidad para ayudar a los proveedores más pequeños a mejorar las prácticas medioambientales y de derechos humanos.
- Evaluaciones del desempeño ESG de los proveedores, incluyendo auditorías in situ, autoevaluaciones y evaluaciones de terceros; ayudan a las empresas a identificar a los proveedores de alto riesgo y a tomar medidas correctivas antes de que se produzcan infracciones.
EcoVadis ofrece las herramientas necesarias para salvar la brecha entre los datos estáticos de cumplimiento normativo y el rendimiento operativo. A través de análisis basados en inteligencia artificial y el mapeo de riesgos de proveedores, nuestra plataforma agiliza la presentación de informes y mejora la diligencia debida para más de 150 000 empresas en todo el mundo.
Preguntas frecuentes
P: ¿Cuáles son las consecuencias reales del incumplimiento de los criterios ESG?
R: Las consecuencias del incumplimiento de los criterios ESG van mucho más allá de las multas. Las empresas que no los cumplen se enfrentan a acciones legales, daños a su reputación y presiones por parte de los inversores que pueden tener repercusiones financieras duraderas. Entre los ejemplos recientes se incluyen:
- En 2024, el Centro Europeo para los Derechos Constitucionales y Humanos interpuso demandas contra Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz por no haber abordado adecuadamente los riesgos de trabajo forzoso con arreglo a la Ley alemana de responsabilidad de las empresas (LkSG).
- Mondelez se enfrentó a una demanda colectiva en la que se le acusaba de recurrir al trabajo infantil y de contribuir a la deforestación en sus cadenas de suministro de cacao, tras años de críticas por su escasa transparencia en el marco de la Ley contra la Esclavitud Moderna del Reino Unido.
- El vertido de la plataforma Deepwater Horizon de BP supuso 65 000 millones de dólares en multas y acuerdos extrajudiciales. Se trata de un caso que ha cambiado para siempre la forma en que los inversores institucionales evalúan el riesgo medioambiental.
P: ¿Cuál es la diferencia entre la presentación voluntaria de informes ESG y el cumplimiento obligatorio de los criterios ESG?
R: La presentación voluntaria de informes ESG viene motivada por las expectativas del mercado o por iniciativas internas de las empresas, mientras que el cumplimiento obligatorio es una obligación reglamentaria impuesta por las autoridades gubernamentales. Mientras que la presentación voluntaria de informes utiliza marcos como el de la GRI para atraer a los inversores y satisfacer las exigencias de transparencia de los consumidores, el cumplimiento de los criterios ESG exige la observancia de leyes específicas, como la CSRD. El incumplimiento de la normativa pertinente suele acarrear sanciones legales, multas y restricciones en el acceso al mercado.
P: ¿Quiénes estarán obligados a cumplir la Directiva de la UE sobre información de sostenibilidad de las empresas (CSRD) en 2026?
R: Para el actual ciclo de presentación de informes de 2026, la CSRD se aplica a las empresas de la UE y de fuera de la UE con más de 1 000 empleados y una facturación neta de 450 millones de euros. Estos umbrales actualizados se derivan de la Directiva Ómnibus I, que simplificó los requisitos para reducir las cargas administrativas.
P: ¿Cuándo entrará en vigor la Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial (CSDDD)?
R: La Directiva CSDDD entró en vigor en julio de 2024, y los Estados miembros de la UE tienen hasta el 26 de julio de 2026 para transponerla a la legislación nacional. Los requisitos de cumplimiento se introducirán gradualmente según un calendario escalonado en función del tamaño de la empresa:
- 26 de julio de 2027: Empresas con más de 5 000 empleados y una facturación en la UE de 1 500 millones de euros
- 26 de julio de 2028: Empresas con más de 3 000 empleados y una facturación en la UE de 900 millones de euros
- 26 de julio de 2029: Empresas que siguen estando incluidas en el ámbito de aplicación con más de 1 000 empleados y una facturación de 450 millones de euros
P: ¿Se aplica el cumplimiento de los criterios ESG a las empresas privadas y a las pymes?
R: El cumplimiento de los criterios ESG afecta a las empresas privadas y a las pymes principalmente a través de los requisitos de la cadena de valor y las expectativas de los prestamistas. Las grandes empresas sujetas a regulación deben informar sobre toda su cadena de suministro, lo que obliga a los proveedores más pequeños a facilitar datos ESG para mantener sus contratos. Además, la Directiva CSDDD exige la aplicación de medidas de diligencia debida que incluyen a las pymes en las relaciones comerciales de las grandes empresas.
P: ¿Cómo afecta el requisito de «doble materialidad» a la estrategia de cumplimiento de los criterios ESG?
R: La doble materialidad exige que una empresa informe tanto sobre sus riesgos financieros como sobre su impacto en el medio ambiente y la sociedad. Este doble enfoque garantiza que una estrategia de cumplimiento tenga en cuenta tanto los daños externos como las vulnerabilidades internas. Las empresas utilizan los resultados de esta evaluación para determinar qué datos deben divulgar con arreglo a las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (ESRS).